Un aspecto que suscita numerosas dudas es la garantía de los coches de segunda mano. En este sentido, tienes que saber que deben tenerla obligatoriamente, incluso si la operación se realiza entre particulares. Pero ¿en qué condiciones se contempla? ¿Cómo influye la nueva ley en la garantía obligatoria en los coches usados? En este artículo analizamos todas esas cuestiones.
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Qué es la Ley de Garantías

Los coches de segunda mano, los más afectados por los cambios
Por otro lado, en la venta, la garantía de coches de segunda mano se fija en los dos años. Hasta ahora, esta garantía se podía reducir a un año de forma opcional, pero ahora este periodo deberá quedar reflejado en el contrato de compraventa.Vender en un CAT es ahora una mejor opción
Como puedes ver, los vendedores tendrán más responsabilidades a partir de ahora. Obviamente, cuando traspasamos un coche solo tenemos una visión general de su estado, pero puede haber aspectos que desconozcamos. Por este motivo, es posible que te veas obligado a abonar la reparación de una avería que ni sabías que existía. Los expertos afirman que la compraventa de coches de segunda mano se verá perjudicada. Como los precios subirán, la demanda se reducirá, sobre todo entre las personas con nivel adquisitivo medio. Si vendes tu coche a un Centro Autorizado de Tratamiento (CAT), podrás recibir el dinero y evitarte problemas. Nadie te reclamará ninguna reparación ni te exigirá garantía alguna. Hoy en día, esta es la única manera de vender tu coche sin que la Ley de Garantías para coches de segunda mano te afecte al comprar un vehículo usado.Bajas temporales, a punto de extinguirse

Hasta hace poco tiempo, las bajas temporales eran la opción más habitual. Muchos talleres recibían el coche y lo mantenían en sus instalaciones con una baja temporal de duración indefinida. No obstante, la última modificación del Reglamento General de Vehículos ha zanjado esta práctica definitivamente.
A partir de ahora, la baja temporal tendrá una duración máxima de un año. Si se extingue ese plazo, volverá a ser dado de alta automáticamente, con el consiguiente pago de impuestos que tendrás que volver a afrontar. Cierto es que puedes prorrogar su estado, pero es necesario justificarlo en tiempo y forma.
Incluso la opción anterior ha demostrado ser poco recomendable. Si mantienes tu vehículo de baja durante varios años, puede llegar un momento en el que las razones no sean sólidas para las autoridades. Por este motivo, te pueden obligar a darle de alta y, nuevamente, tendrás que asumir los impuestos correspondientes.
La única solución para evitar esto es la baja definitiva. Se trata de una opción que te permite evitar cualquier responsabilidad administrativa, civil o medioambiental. Puedes gestionarla ante el propio CAT, pero asegúrate de que te entregan el certificado correspondiente; lo podrás necesitar en el futuro.
Claves para adaptarse a la garantía obligatoria en los coches usados
