icono teléfono de atención al cliente

Atención al cliente:

icono teléfono de atención al cliente

Atención al cliente

icono teléfono de atención al cliente

Atención al cliente

¿Qué hacer cuando se produce el siniestro total de un coche financiado?

Tabla de contenidos

Negociar el siniestro total de un coche financiado no es sencillo. Ten en cuenta que, a la hora de saldar la deuda del vehículo, el primero en cobrar es la financiera. ¿Qué ocurre con el titular? Se queda con el sobrante, cuando existe. Así que, conviene que sepas cómo actuar para no perder ni un céntimo.

¿Cómo se reparte el dinero?

Cuando un coche financiado se declara siniestro total, la indemnización que el seguro te puede dar quizás no te llegue íntegra. Se debe repartir el dinero, algo que depende de si existe financiación pendiente y de la reserva de dominio, una cláusula muy habitual en los préstamos de automoción.

Paso 1. Cancelación del préstamo

Lo primero que ocurre es que la entidad financiera comprueba cuánto dinero queda por pagar del crédito. En la mayoría de casos, el vehículo tiene aparejada una reserva de dominio, es decir, aunque el coche esté a tu nombre, la financiera mantiene derechos sobre él hasta que saldes la deuda. 

Dado lo que acabas de leer, la aseguradora suele destinar primero parte de la indemnización, o toda, a cancelar la deuda pendiente. En muchos casos, el pago se realizar a través de la financiera.

Paso 2. ¿Qué pasa con el dinero sobrante?

Si la indemnización del seguro supera la deuda pendiente, el dinero que sobra corresponde al titular del coche. Por ejemplo, si paga 18 000 euros y todavía quedaban 12 000 del préstamo, los 6000 restantes irán al propietario del vehículo.

¿De qué depende la cantidad a pagar? Esta varía según el tipo de póliza y del valor reconocido al vehículo, que puede ser venal, de mercado o a nuevo, conceptos que conocerás más adelante. Algunas compañías cubren el 100 % del valor de compra durante los primeros años del coche, para luego aplicar depreciaciones.

Paso 3. ¿Qué pasa si la indemnización NO cubre la deuda?

El problema surge cuando la indemnización es inferior al dinero pendiente del préstamo. En tal caso, el conductor sigue obligado a pagarle la diferencia a la financiera. Esto se produce pese a que el coche ya no exista o se haya declarado siniestro total, situación que puede ser muy dura.

Tal situación se produce con frecuencia en vehículos muy depreciados o sometidos a financiaciones largas. 

Por ejemplo, si el seguro indemniza con 10 000 euros, pero aún quedan por pagar 14 000, como conductor del vehículo tendrías que asumir los 4000 restantes. Para evitar algo así, se suelen incluir seguros de protección de pagos o coberturas GAP, que cubren la diferencia a abonar.

¿Qué ocurre con la deuda residual?

La deuda residual es la cantidad de dinero que queda pendiente de pagar al banco cuando la indemnización del seguro no cubre el préstamo del coche. Es una situación en la que ningún conductor quiere estar, pero que, en ocasiones, se produce, con todo el dolor que causa.

La previsión es esencial para evitar este problema. Al contratar el seguro, debes revisar si cuenta con una cobertura de reemplazo a nuevo o de un seguro GAP. En ambos casos, la indemnización que te pagarán en caso de siniestro total se calculará tomando como referencia el valor de compra del vehículo y no el depreciado.

Conceptos que debes conocer para la valoración

  • Valor venal vs. valor de mercado vs. valor de nuevo. El primero hace referencia al precio aproximado del coche antes del accidente según antigüedad, kilometraje y depreciación. El segundo es una cifra mejorada, pues se calcula estimando cuánto costaría comprar un vehículo similar de segunda mano. El tercero es el más beneficioso para el propietario al indemnizar por el precio que costaría adquirir el mismo modelo nuevo.
  • El extra: valor de afección. Se incluye en algunas reclamaciones y es una cantidad adicional que compensa las molestias derivadas de perder el coche.
  • Las deducciones: valor de los restos y la franquicia. La aseguradora puede descontar el primero si el propietario decide conservar el coche tras el siniestro. La segunda contribuye aún más a reducir la cantidad final que puedas percibir, ya que se resta de la póliza.

En definitiva, negociar un siniestro total es importante. Procura conocer a fondo tu seguro y la deuda que tienes con el banco. Así, evitarás pagar durante años por un vehículo que ya no usas.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio