Existe una pregunta que genera cierta ansiedad: por qué no arranca mi coche. Cuando haces contacto y nada ocurre, el nerviosismo aparece tras el impacto inicial. Al poco, pasas de pensar que no es importante a temer lo peor. Así que, para que sepas qué hacer en tales momentos, conviene que conozcas las razones que pueden provocar el problema.
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¿Por qué no arranca si tiene batería?
Pese a que sabes que la batería está conectada y en buen estado, el coche no arranca. De hecho, cuando esto sucede, lo normal es revisar el componente mencionado. Al fin y al cabo, su mal estado es uno de los principales causantes de que el vehículo no se mueva.
Una de las razones más comunes es que el motor de arranque sufra algún fallo. Este componente convierte la energía eléctrica de la batería en movimiento mecánico, lo que lleva a que el coche se mueva. Por tanto, si está dañado, ten por seguro que no irás a ninguna parte.
Otra causa habitual es que el sistema de encendido o los sensores electrónicos no funcionen bien. Un fallo en el cigüeñal o en el árbol de levas, por ejemplo, impide que la centralita reciba la información necesaria para inyectar combustible y generar la chispa en el momento exacto.
También es posible que el sistema de combustible sea el problema. Un filtro obstruido, una bomba defectuosa o una falta de presión en el circuito pueden hacer que el motor no reciba gasolina o diésel suficiente para arrancar.
¿Por qué no arranca si se enciende el cuadro?
Esta situación causa confusiones. Giras la llave, los instrumentos brillan como siempre, los testigos funcionan, pero al arrancar nada ocurre. ¿Qué es lo que pasa? Piensa que la información que indica el cuadro es que la batería y el circuito eléctrico están bien. Así que, no te da garantías de que el coche se vaya a mover.
Las causas son muy variadas. Para empezar, puede que la batería no tenga suficiente energía para hacer que el motor de arranque gire. Quizás esté descargada o que el contacto de los bornes no sea el adecuado. En cualquier caso, revisa el componente para determinar si está dañado o no.
El interruptor de encendido puede no funcionar de manera adecuada. Es posible que se dé el caso de que, aunque lo presiones, la señal no llegue al motor de arranque. Esto no impide que el cuadro se encienda como ocurre con normalidad.
¿Por qué no arranca si se encienden las luces?
Que las luces del coche se enciendan depende de que la batería tenga carga y pueda alimentar todo el sistema. Por tanto, te encuentras en una situación similar a las anteriores. ¿Cuáles son sus posibles orígenes? Cabe la posibilidad de que existan conexiones sueltas o cables corroídos, lo que evita la transmisión de las señales eléctricas.
Incluso puede que un fusible o un relé sea defectuoso y esté cortando la energía que debería ir al motor de arranque. Esto no impide, al menos no de manera necesaria, que las luces se enciendan. Por tanto, no dudes en revisar este componente para comprobar si está o no fundido.
Arranca, pero a la segunda
El problema puede ser sutil, aunque al menos el coche arranca. Que lo haga a la segunda quizás se deba a que el sistema de encendido o el de suministro de combustible no funcionen bien. Es posible que la bomba que suministra la gasolina falle o tenga una pequeña fuga que provoca una pérdida de presión que dificulta el encendido del vehículo.
En el segundo intento, la bomba ha acumulado suficiente presión para la inyección y el proceso de arranque se desarrolla como si no pasara nada. Además, cabe la posibilidad de que el filtro del combustible esté obstruido, lo que contribuye a que se dé el problema.
Si el problema está en el sistema de encendido, puede que las bujías se encuentren desgastadas o sucias. Tal circunstancia evita que surja la chispa o que se produzca suficiente calor en el primer intento, ya que está realizando un arranque en frío. Al final, el combustible no entra en ignición, algo que sí hará en el segundo intento.
Junto con los anteriores, un sensor de temperatura del refrigerante defectuoso puede estar detrás de que no arranques a la primera. La función del componente es indicar a la centralita si el motor está frío para ajustar la mezcla combustible-aire. Como se envía una lectura incorrecta, la combinación resultante o es muy pobre o es demasiado rica.
No arranca ni hace ningún ruido
Sin duda, esta es la situación más aterradora, pues parece que el coche haya muerto. Una de las causas a tener en cuenta es que exista un fallo en el circuito de encendido. El cilindro de la llave o el interruptor eléctrico pueden estar dañados, algo que impide que la señal llegue al motor de arranque o al relé.
Aunque la situación parece grave, existe una causa leve en la que quizás no hayas reparado: el sistema de inmovilización antirrobo. Ya sea por un fallo en el chip transpondedor o en la antena de la cerradura, el vehículo no reconoce la llave y corta cualquier intento de arranque. Antes de entrar en pánico, mantén la calma y revisa esta opción.
¿Qué hacer si el coche sigue sin arrancar?
- Intentar un arranque con pinzas. Si existe otra batería disponible, conéctala con pinzas para descartar un fallo de carga.
- Evitar intentos continuos. Intentar arrancar de forma repetida puede dañar el motor de arranque o la batería. Es mejor limitar los intentos y analizar el problema antes de seguir.
- Contactar con un profesional. Si ninguna de las acciones anteriores funciona, lo más seguro es llamar a un taller o asistencia en carretera. Ellos cuentan con herramientas y experiencia para identificar problemas complejos de electrónica o mecánica que no se detectan a simple vista.
Como has podido ver, determinar por qué no arranca mi coche no es sencillo. Múltiples situaciones se dan por las mismas causas, lo que dificulta dar con la solución adecuada. Pero si tu vehículo no deja de darte problemas, en compramostusiniestro.es te ayudamos a tasarlo para que lo vendas al mejor precio.