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¿Para qué sirve el catalizador del coche?

El catalizador es uno de los componentes más importantes de un coche. Sin embargo, suele pasar desapercibido entre la mayoría de los conductores. De hecho, muchos se dan cuenta de su existencia cuando sufre una avería. Para que salgas de dudas, estás a punto de conocerlo en detalle.

Tabla de contenidos

¿Qué es el catalizador de un coche?

Es un componente que forma parte del sistema de escape de un vehículo. Su finalidad es la de reducir las emisiones contaminantes que genera el motor. Esto lo consigue transformando los gases nocivos producidos durante la combustión, como son los óxidos de nitrógeno, en compuestos menos dañinos o inocuos (vapor de agua).

Para realizar el proceso, se lleva a cabo una transformación química de los gases mediante una reacción catalítica, de ahí el nombre de la pieza. El diseño de esta consiste en una carcasa metálica que contiene en su interior una estructura cerámica o de metal con forma de panal recubierta por metales preciosos como platino, paladio o rodio. Gracias a ellos, se facilitan las reacciones químicas y se evita tener que cambiar los materiales cada poco.

A la hora de realizar su función, el catalizador tiene que alcanzar una determinada temperatura. Esta se encuentra entre los 400 y los 800 ºC, así que, su rendimiento es mayor cuando el motor alcanza un calor estable. Además, no pienses que esta pieza existe solo para cumplir las normativas medioambientales, sino que ayuda a mejorar la calidad del aire y a reducir el impacto ambiental de los vehículos.

De hecho, un catalizador en mal estado puede llevar a que tu coche consuma más combustible. También hará que se pierda potencia y que las emisiones contaminantes se incrementen. Esto hace que sea importante revisar la pieza con cierta frecuencia, ya que su impacto es notable.

Síntomas de un catalizador dañado o en mal estado

Existen varios síntomas que te indican si el catalizador ha sufrido algún daño. Si consigues detectarlos a tiempo, evitarás que la avería empeore y afecte a otras piezas. Por tanto, presta atención:

  • Pérdida de potencia del motor. Si el catalizador está obstruido, el flujo de gases de escape se ve limitado, lo que provoca una disminución en la respuesta del motor y al acelerar.
  • Aumento del consumo de combustible. Un catalizador dañado puede alterar la relación aire-combustible, algo que obligará al motor a trabajar con menos eficiencia.
  • Luz de avería del motor encendida. El sistema de diagnóstico a bordo detecta irregularidades en los sensores de oxígeno situados antes y después del catalizador. Si el rendimiento del catalizador cae por debajo del umbral, la centralita activa una alerta.
  • Olor a huevos podridos. Un fallo en el catalizador puede impedir la correcta conversión del sulfuro de hidrógeno. Esto provocará un olor característico a azufre en los gases de escape que no te costará detectar.
  • Ruidos metálicos al golpear el sistema de escape. Si el núcleo cerámico del catalizador está roto o se ha desintegrado, puede producir ruidos de traqueteo al mover o arrancar el coche.
  • Humo oscuro en el escape. Una combustión incompleta debido a un catalizador ineficiente puede generar emisiones visibles.

¿Cuándo conviene revisar o cambiar el catalizador?

Por suerte, el catalizador no es una pieza que necesite una revisión frecuente, aunque sí que se debe evaluar con cierta periodicidad. En condiciones normales, su vida útil oscila entre 120 000 y 200 000 kilómetros, un intervalo muy amplio, como puedes ver.

Sin embargo, la vida útil puede verse reducida por varios factores, como que el coche haya sufrido fallos mecánicos, que hayas usado combustible de baja calidad de forma continuada o que se hayan dado problemas en el sistema de encendido.

Por descontado, si detectas alguno de los síntomas del apartado anterior, es necesario que revises el catalizador. Aunque esté en buen estado, saldrás de dudas y evitarás que, si existe una avería, se agrave con el tiempo. Además, el catalizador no está solo en el vehículo, pues otras piezas pueden afectar a su funcionamiento.

Si una pieza o sistema relacionado con el catalizador sufre una avería, es muy recomendable que revises este último componente. ¿Qué elementos le pueden afectar? Los inyectores, las bujías, los sensores de oxígeno o el propio sistema de escape son algunos de los más relevantes.

¿Por qué es importante para pasar la ITV?

El catalizador es fundamental para que pases la ITV. Piensa que la inspección incluye una prueba específica de control de gases emitidos por el vehículo. Si la pieza está dañada, tu coche no superará los límites establecidos de monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno e hidrocarburos no quemados, lo que supone un motivo directo de rechazo.

Durante la ITV, se conecta un analizador de gases al tubo de escape del vehículo y se evalúan los niveles de emisiones en distintos regímenes del motor. Un catalizador en mal estado no realiza de forma eficiente la conversión de gases nocivos en compuestos inofensivos, algo que provoca un incremento de las emisiones. Esto no solo te impide superar la inspección, sino que también indica que el coche contamina más de lo permitido por la legislación vigente.

Además, gracias a que los vehículos modernos incorporan sistemas de diagnóstico a bordo, los técnicos de la ITV pueden detectar de manera directa fallos relacionados con el catalizador a través del puerto de evaluación. Si el sistema registra un código de error asociado a la pieza en cuestión o a los sensores de oxígeno, la inspección también será desfavorable.

Por tanto, sin un catalizador en buen estado, no superarás tu próxima ITV, con todo lo que esto supone. Tendrás que reparar la pieza y efectuar otros arreglos, que quizás sean costosos. A la hora de evitar llegar tan lejos, procura actuar de manera preventiva.

Como has podido ver, el catalizador es esencial para que tu coche sea poco contaminante y para que su rendimiento sea el adecuado. Pese a que la pieza tiene una larga vida útil, conviene que la revises con cierta frecuencia para descartar cualquier daño. Así, disfrutarás de un vehículo en buen estado y no tendrás problemas para superar la ITV.

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